Noemí Bellas, CEO Líbolis, para Forbes 2017
Creemos que, como sociedad, debemos otorgar a la infancia su sitio. Se trata de poner en valor sus capacidades y no limitarlos para que puedan ser lo que quieran ser. Cuando somos conscientes del potencial que tienen se genera un cambio de paradigma. Se trata de un cambio de actitud en cómo tratamos a la infancia.
Basándonos en estas premisas desarrollamos actividades que potencian sus capacidades creativas y con las que captamos su interés de una manera divertida. Es en este entorno donde se da el aprendizaje. Lo hacemos a través de un método que basamos en el trabajo en equipo, el juego como motor de aprendizaje, trabajo con las manos, visión de diseño y prueba-error.
Cuando hablamos de infancia y de transmisión de valores es esencial determinar qué principios éticos son los que debemos trabajar. Éstos son los nuestros:
Captar los valores que desprenden las acciones que ponemos en marcha, es la base para desarrollar contenido de comunicación que habla de la filosofía de la marca y la hace visible con un mayor impacto.